
Lograr una distribución térmica adecuada para el recocido de cuentas de vidrio
Seamos honestos: las lámparas infrarrojas comerciales son excelentes… hasta que dejan de serlo. Si trabajas con un horno de doblado no estándar, probablemente ya hayas tropezado con este problema. El espacio suele ser limitado, y cuando el tamaño del horno no coincide con la longitud de las lámparas estándar, te quedas atascado. O bien tienes zonas poco calientes, o las lámparas simplemente no caben dentro del chasis del horno. Es frustrante.
Adaptándolo perfectamente a tus necesidades
Nosotros no nos conformamos con algo “casi suficiente”. Construimos calentadores infrarrojos con la longitud y forma exactas que necesitas.
Si tu espacio es reducido, un tubo recto estándar suele dejar espacios donde se necesita más calor. Resolvemos esto adaptando el propio revestimiento de cuarzo. De esta manera, puedes colocar más elementos calefactores en un área muy pequeña. El resultado? Tus cuentas de vidrio alcanzan la temperatura ideal para su recocido, sin necesidad de abrir el chasis del horno ni construir uno más grande.
Lo importante es la densidad de calor
Cambiar la longitud de las lámparas no sirve solo para que encajen en el espacio disponible. Lo importante es cuánta energía se genera por centímetro cuadrado. Al ajustar la longitud y la tensión, podemos controlar la densidad de calor. Una lámpara más corta pero de alta potencia genera mucha energía en un punto específico. Recuerda: asegúrate de que tus fuentes de alimentación puedan manejar estas cargas adicionales. No querrás tener que reemplazar los fusibles cada vez que aumentes la potencia.
Instalación sencilla y mayor durabilidad
Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que los ciclos de recocido son muy exigentes para los equipos. Estas lámparas pueden soportar los shocks térmicos sin problemas.
Además, las diseñamos para que sean reemplazos directos. Incluso podemos modificar los conectores para que se adapten a tu sistema eléctrico actual. Eso significa que puedes simplemente conectarlas y seguir trabajando, en lugar de pasar el fin de semana reparando todo el panel de control.
Un último consejo: cuando se concentra mucho calor en un espacio pequeño, el chasis del horno se calentará mucho. Revisa bien el aislamiento y los ventiladores de enfriamiento, para que tus componentes electrónicos no se dañen mientras las cuentas de vidrio se recocinan.