
¿Por qué debería dejar de usar esas viejas lámparas calefactoras para baños y optar por calentadores infrarrojos de clase IP55?
Seamos sinceros: esas lámparas calefactoras antiguas son bastante riesgosas. En realidad, no son más que bombillas que se calientan mucho, y no están diseñadas para soportar la cantidad excesiva de vapor que hay en los baños.
Si alguna vez has tenido que reemplazar una bombilla porque parpadeaba o se quemaba después de unos meses, entonces sabes a lo que me refiero. La humedad llega a lugares donde no debería estar, lo que provoca cortocircuitos. De repente, te encuentras temblando en una habitación fría.
Por eso todos pasan a utilizar calentadores infrarrojos de clase IP55. Son ideales para habitaciones con mucho vapor.
¿Qué significa “IP55”?
Parece ser un término técnico, pero en realidad significa que el dispositivo está bien sellado. En un baño, no solo hay que preocuparse por pequeñas salpicaduras de agua, sino también por el vapor que se acumula en todas las grietas de los dispositivos eléctricos. Cuando esa humedad llega a las partes eléctricas calientes, se produce un cortocircuito y el calentador deja de funcionar.
La clasificación IP55 evita que el agua y el polvo lleguen a las conexiones eléctricas. Esa es la diferencia entre un calentador que dura solo unos meses y uno que realmente funciona durante años.
Calor que realmente puedes sentir
Lo mejor es que los calentadores infrarrojos envían el calor directamente a tu piel y a las superficies a tu alrededor. No hay necesidad de calentar todo el aire de la habitación. Es instantáneo: basta con encenderlo para sentir el calor inmediatamente. Utilizamos emisores especiales para garantizar que obtengas un calor efectivo, sin dañar la carcasa plástica del dispositivo.
Un consejo importante sobre la instalación
Antes de comprar uno, hay algo que debes saber: no puedes simplemente reemplazar una bombilla antigua por este nuevo calentador. Estos dispositivos consumen más energía. Si el cableado de tu casa es antiguo o si el interruptor ya está al límite, el calentador dejará de funcionar en cuanto lo enciendas.
Para quien utiliza el baño, parece ser un cambio sencillo, pero para el electricista, es un poco más complicado. Asegúrate de que tu cableado pueda soportar la carga antes de comprarlo. Vale la pena evitar situaciones en las que el baño quede oscuro debido a un cortocircuito.